A primera vista, todos son tubos. Pero un tubo de ensayo, un tubo de centrífuga y un tubo cónico tipo Falcon están pensados para usos distintos, y confundirlos puede acabar en una muestra perdida, un tubo roto dentro de la centrífuga o un resultado que no se puede repetir.
En esta guía te explicamos en qué se diferencian, cómo elegir el adecuado y qué errores conviene evitar.
Tubos de ensayo: el clásico para reacciones y calentamiento
Son tubos cilíndricos de fondo redondo, normalmente sin tapón ni graduación.
- Materiales: vidrio borosilicato, vidrio sodocálcico o plástico (PS o PP).
- Usos típicos: reacciones químicas sencillas, mezclas, calentamiento directo (solo los de borosilicato), cultivos y conservación temporal de muestras.
- Punto fuerte: los de borosilicato admiten calentamiento y se pueden lavar y reutilizar.
- Limitación: no están diseñados para centrifugar, salvo que el fabricante lo indique expresamente.
Si dudas entre vidrio borosilicato y sodocálcico, consulta nuestra comparativa [Vidrio borosilicato vs. vidrio sodocálcico].
Tubos de centrífuga: diseñados para soportar la fuerza centrífuga
Están fabricados para resistir la fuerza que se genera al centrifugar. Suelen tener paredes más gruesas, tapón de rosca y graduación.
- Fondo cónico o redondo: el cónico concentra el sedimento (pellet) en un punto y facilita retirar el sobrenadante. El redondo se usa en algunas aplicaciones y rotores concretos.
- Materiales: sobre todo PP (resiste bien los productos químicos y se puede autoclavar). También los hay de vidrio y de otros plásticos.
- Dato clave: el fabricante indica la fuerza centrífuga relativa (RCF) máxima que soporta cada tubo. Hay que respetarla siempre.
Tubos Falcon: el nombre popular de los tubos cónicos de 15 y 50 ml
"Falcon" es una marca comercial que dio nombre a este formato. Hoy se llama así, de forma genérica, a los tubos cónicos de centrífuga de 15 ml y 50 ml con tapón de rosca, fabricados por distintas marcas.
- Materiales: normalmente PP. También los hay de PET, más transparentes pero con menos resistencia química y no autoclavables.
- Formato: fondo cónico, graduación impresa, zona para escribir y tapón de rosca hermético. Algunos de 50 ml tienen faldón para mantenerse de pie.
- Opciones: estériles o no estériles, en bolsa o en gradilla.
- Usos típicos: cultivo celular, preparación de muestras, centrifugación de volúmenes medianos, almacenamiento y transporte de muestras.
Para volúmenes más pequeños (de 0,5 a 2 ml) se usan los microtubos, que necesitan rotores y centrífugas específicos.
Comparativa rápida
| Tubo de ensayo | Tubo de centrífuga | Tubo cónico (Falcon) | |
| Fondo | Redondo | Cónico o redondo | Cónico |
| Cierre | Normalmente sin tapón | Tapón de rosca o a presión | Tapón de rosca |
| Graduación | Normalmente no | Sí | Sí |
| Materiales | Vidrio, PS, PP | PP, vidrio, otros plásticos | PP o PET |
| Centrifugar | No, salvo indicación del fabricante | Sí, hasta la RCF indicada | Sí, hasta la RCF indicada |
| Calentar | Sí (borosilicato) | Según material | No a la llama |
| Uso típico | Reacciones, mezclas, calentamiento | Separar fases y sedimentos | Cultivo celular, muestras de 15-50 ml |
Cómo elegir el tubo adecuado
Hazte estas preguntas antes de comprar:
- ¿Vas a centrifugar? Si es así, necesitas un tubo de centrífuga que soporte la RCF de tu protocolo y que sea compatible con el rotor y los adaptadores de tu centrífuga.
- ¿Qué volumen manejas? Microtubos para menos de 2 ml, tubos de 15 ml o 50 ml para volúmenes medianos y tubos de centrífuga de mayor capacidad para volúmenes grandes.
- ¿Vas a calentar la muestra? Solo el vidrio borosilicato admite calentamiento directo.
- ¿Qué productos químicos vas a usar? El PP resiste bien la mayoría de reactivos acuosos. El PS no es adecuado para muchos disolventes orgánicos. Ante la duda, consulta la tabla de compatibilidad química del fabricante.
- ¿Necesitas esterilidad? Para cultivo celular o microbiología, elige tubos estériles de un solo uso o tubos que se puedan autoclavar (PP o vidrio, no PS ni PET).
- ¿Necesitas ver bien el contenido? El PET y el PS son más transparentes. El PP es translúcido.
RPM y RCF: no son lo mismo
Las centrífugas muestran la velocidad en revoluciones por minuto (rpm), pero lo que de verdad importa es la fuerza centrífuga relativa (RCF o ×g), porque depende también del radio del rotor. La misma velocidad genera fuerzas distintas en rotores diferentes.
La fórmula es: RCF = 1,118 × 10⁻⁵ × r × rpm²
donde r es el radio del rotor en centímetros. Por eso los protocolos deberían indicar la RCF y no solo las rpm. Compara siempre ese valor con la RCF máxima que indica el fabricante del tubo.
Errores comunes que conviene evitar
- Superar la RCF máxima del tubo. Es la causa más habitual de roturas dentro de la centrífuga.
- Centrifugar sin equilibrar. Los tubos opuestos deben tener el mismo peso.
- Llenar el tubo hasta arriba. Respeta el volumen máximo indicado para centrifugar.
- Usar tubos de PS con disolventes orgánicos. Se pueden agrietar o disolver.
- Autoclavar tubos de PS o PET. Se deforman. Solo el PP y el vidrio son autoclavables.
- Calentar tubos de plástico a la llama.
- Reutilizar tubos estériles de un solo uso en aplicaciones que requieren esterilidad.
Preguntas frecuentes
¿Puedo centrifugar un tubo de ensayo normal? Solo si el fabricante indica que es apto y hasta qué RCF. Un tubo de ensayo convencional no está diseñado para soportar esa fuerza y se puede romper.
¿Qué diferencia hay entre un tubo de 15 ml y uno de 50 ml? Sobre todo el volumen y el adaptador que necesita la centrífuga. El formato y el material suelen ser los mismos.
¿Los tubos Falcon se pueden autoclavar? Depende del material. Los de PP normalmente sí, siguiendo las indicaciones del fabricante. Los de PET no.
¿Fondo cónico o redondo? El cónico, si necesitas recoger un sedimento y separar el sobrenadante con facilidad. El redondo, si tu protocolo o tu rotor lo requieren.
Conclusión
Tubo de ensayo, tubo de centrífuga y tubo cónico no son intercambiables. Antes de elegir, piensa en el uso (centrifugar, calentar o almacenar), el volumen, los productos químicos y la esterilidad. Y si vas a centrifugar, comprueba siempre la RCF máxima del tubo.
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